Aquella España del Golpe

Hace tan solo unas semanas, se desclasificaron documentos que arrojan luz sobre el golpe de estado del 23 de febrero de 1981, perpetrado por el teniente coronel Antonio Tejero. Este hecho obliga a reflexionar sobre cómo se vivía en España en aquellos tiempos críticos y a revivir las impresiones de aquellos que experimentaron esta tumultuosa etapa.

Para explorar estos recuerdos, el Espai Fotopro acogerá una charla con Manuel Pérez Barriopedro, fotógrafo de la agencia EFE y reconocido por su emblemática captura del asalto al Congreso de los Diputados. Pérez, quien vivió intensamente la transición española, compartirá sus experiencias sobre la inestabilidad política y el surgimiento de la democracia.


A sus 33 años, Manuel Pérez se encontraba en el hemiciclo del Congreso como fotógrafo de prensa cuando Tejero hizo su entrada armada, marcando uno de los episodios más oscuros de la historia reciente del país. A pesar de que la Guardia Civil amenazó a los periodistas y les ordenó dejar sus cámaras en el suelo, Manuel se las ingenió para lograr captar la famosa imagen de Tejero con su arma en la mano. Con astucia, escondió el carrete en su zapato, asegurando así que la verdad de aquel día no quedara oculta.

El compromiso de Pérez con la fotografía comenzó de manera temprana; a los 14 años, inició su carrera en el laboratorio fotográfico de la agencia EFE. En un turno de noche con veintantos años, ocurrió un terrible suceso en la calle Atocha, la matanza de los abogados laboralistas, que tuvo que cubrir. Se encontró en el epicentro de la violencia política que marcaría su carrera. A medida que la transición hacia la democracia avanzaba, Manuel disfrutó de una camaradería sin precedentes entre la prensa gráfica y los políticos. Después de redactada la “Constitución Española” tras ocho largos meses muy intensos de negociaciones, para liberar la tensión acumulada se propuso jugar un partido de fútbol entre los fotógrafos de prensa y una selección de diputados, donde el célebre portero fue Felipe González.

Su equipo de trabajo solía incluir una Nikon F2, con un objetivo 80-200 mm y un carrete ASA400 forzado a ASA800, herramientas que le permitieron documentar momentos cruciales de la historia española. Además, recuerda que el juez encargado de investigar el golpe de estado estableció que los daños en el hemiciclo ascendieron a casi un millón cien mil pesetas.

La charla que se llevó a cabo en Espai Fotopro se presentó como una valiosa oportunidad para que tanto las nuevas generaciones como aquellos que vivieron los años de la transición comprendan el impacto y las emociones de un periodo que marcó a fuego la historia de España.

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